viernes, 23 de mayo de 2008

A VISTA DE PALOMO

PRIMERAS REFLEXIONES DEL PALOMO DE LA TORRE.
Amanece un poco nublado, pero hace buena temperatura. Pronto viene María, la sacristana, y abre las puertas del templo. Hoy es viernes y el tránsito por la plaza es mucho mayor del habitual. Desde la torre puedo ver a la gente ir y venir. La plaza de las palomas está mas bonita que otros días. Pasan las personas que van a besar el pie a Jesús en su ermita; pasan las que van al mercadillo de los viernes en los Paseos del Río.
Es curioso... hasta hace unos meses nadie se paraba a mirar hacia la parroquia; y mira que es bonita a pesar de la restauración que está necesitando hace años. Hoy es un reguero de personas las que entran y salen de nuestro templo mayor.
Es curiosa la metamorfosis que ha sufrido. De estar cerrado todo el día y el Señor solitario en el sagrario, a que muchas de las personas que pasan por la plaza, aunque solo sea un minuto, entran a saludar, a pedir, a dar gracias, a contemplar lo bello que está el templo, con esa hermosísima capilla del Santísimo, ese, aunque oscuro, impresionante retablo con nuestra Madre de la Asunción iluminada alla en lo alto. Un poco lejos la pusieron.
Ahora, nos han regalado una magnífica Asunción pintada en un óleo precioso de Fernando Corchado.
La verdad es que cuando puedo colarme por mi agujero habitual en el templo, da gusto ver entrar y salir a las personas devotas que se acercan al Señor, que buscan a Don Luís para consultarle o confesar, que vienen de visita a Manzanares y desean conocer nuestro imponente templo.
Esta mañana, temprano, ha venido una señora. Presurosa se ha dirigido a la parte trasera de la nave central, donde está ese bello Cristo, que alguien ha bautizado como Cristo de la Parroquia. Con rapidez lo ha mirado con toda la fe de su corazón y ha depositado a sus pies un sinfin de besos. Después, quizás con alguna lágrima en sus ojos, ha abandonado el templo tan presurosamente como llegó.
Sinceramente, cómo ha cambiado esta Parroquia en unos meses. Aquí se nota que está el Señor, que hay vida y calor y hasta hay días que hay mucha alegría, porque Don Luís se anima, sube al coro y nos deleita con alguna pieza al órgano, esa maravillosa pieza, esa obra de arte que poseemos en la Parroquia.
Sinceramente, ha sido una sorpresa todo esto para mí. ¿Quién lo hubiera dicho hace unos meses?. Ahora que no me oyen ¡Gracias Señor por esa alegría que nos has traido!
EL PALOMO DE LA TORRE.

No hay comentarios: